Trabajar para otra empresa durante una baja: el detective privado como prueba clave
La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 24 de abril de 2025 vuelve a poner de manifiesto la importancia de la investigación privada ante posibles incumplimientos laborales durante una situación de incapacidad temporal.
En este caso, el tribunal confirmó la procedencia del despido disciplinario de un trabajador que, mientras se encontraba de baja, fue localizado trabajando para otra empresa.
Los hechos
El trabajador se encontraba en situación de incapacidad temporal por una patología de carácter psíquico. Su defensa alegó que las actividades realizadas durante la baja no eran incompatibles con su enfermedad y que se trataba únicamente de una ayuda puntual a un amigo para vaciar un almacén.
Sin embargo, la empresa decidió contratar a un detective privado para comprobar qué estaba sucediendo.
El seguimiento se realizó durante varios días y permitió constatar que el trabajador acudía regularmente a otra empresa y desarrollaba allí actividades laborales. En concreto, fue localizado en los seis días en los que se realizó el seguimiento, dentro de un periodo de apenas dos semanas, entre el 28 de marzo y el 12 de abril de 2023.
Estos hechos fueron considerados por el tribunal incompatibles con la explicación de una ayuda puntual y desinteresada.
La importancia del detective privado
La investigación fue determinante porque permitió acreditar que no se trataba de un hecho aislado, sino de una actividad habitual y continuada.
Una empresa puede tener sospechas sobre lo que hace un trabajador durante una baja, pero necesita pruebas que permitan demostrarlo. En este caso, el informe del detective aportó los elementos necesarios para que el juzgado pudiera valorar la conducta del trabajador y considerar acreditados los hechos recogidos en la carta de despido.
La sentencia recuerda, además, que no cualquier actividad realizada durante una baja justifica automáticamente un despido. Deben analizarse las circunstancias concretas y determinar si la conducta tiene suficiente gravedad como para constituir una transgresión de la buena fe contractual.
¿Y si la baja es por motivos psíquicos?
Este fue uno de los argumentos utilizados por la defensa del trabajador: al tratarse de una baja por una patología psíquica y no física, entendía que realizar determinados trabajos no tenía por qué ser incompatible con su recuperación.
El tribunal rechaza este argumento. Considera que, si el trabajador se encontraba en condiciones de desarrollar de forma habitual una actividad laboral para otra empresa, también debía valorarse si estaba realmente incapacitado para asumir los requerimientos de su propio puesto.
Además, la realización de una actividad productiva, especialmente cuando se hace de forma clandestina, podía incluso contribuir a agravar su estado emocional.
Una prueba de detective bien realizada puede marcar la diferencia
Este caso demuestra que investigar una baja laboral no significa necesariamente vulnerar los derechos del trabajador. Lo importante es que la investigación tenga una finalidad legítima, esté correctamente delimitada y se realice de forma profesional.
El detective privado permite pasar de una sospecha a una realidad acreditada mediante hechos, fechas y observaciones concretas.
Cuando una investigación demuestra que no estamos ante una actividad puntual, sino ante un comportamiento continuado y laboralmente relevante, puede resultar determinante para que los tribunales valoren la gravedad de la conducta.
Una prueba de detective bien realizada puede marcar la diferencia.